domingo, 17 de diciembre de 2017


Adoro trabajar en silencio, todas la horas y días que sean necesarios, como si hubiera desaparecido por completo, pues si algo me sobra es paciencia, sumada al amor que tengo por mi oficio logro la combinación perfecta llamada pasión que tranforma los materiales en el diseño a medida de cada mujer.

Os muestro la belleza y elegancia de Natalia transformada en su turbante, ella es él y al contrario.

Hermosa es poco.